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¿Euskal Herria e Éire son los herederos de la Atlántida?

Viaje a Euskal Herria. Verano de 2010

El regreso al País Vasco

 

¿Euskal Herria e Éire son los herederos de la Atlántida?

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¿Euskal Herria e Éire son los herederos de la Atlántida?

Una leyenda más…

Yo no creo en la Atlántida de Platón, pero admito que Platón fue capaz de utilizar los antiguos mitos de los fallecidos en la terrible catástrofe para aquel pueblo, dándole una mayor credibilidad a su concepto sobre su desarrollo social, tal y como se establece en las palabras del relato sobre el estado de los Atlantes. Yo no creo en la Atlántida de Platón, pero siguiendo sus huellas, quiero llegar a sus Atlantes por otro camino, con otro mito, basándome en conjeturas y suposiciones que no pueden ser negadas o confirmadas con una total seguridad.

El origen de los vascos es un misterio, y, a veces, entre muchas otras hipótesis, estas personas se las denominan descendientes de los supervivientes de la catástrofe de la Atlántida. Uno de los principales argumentos a favor de una versión tan extraordinario es que el euskera es una lengua aislada, sin relación con ningún otro idioma del mundo y, en consecuencia, sus hablantes, por alguna razón, hasta cierto punto no han estado en contacto con otros pueblos. Para los habitantes del continente tal aislamiento es muy poco probable, pero unos isleños bien podrían tener mucho tiempo y espacio para evitar la influencia de las culturas extranjeras.

Una prueba indirecta de la existencia de la Atlántida podría haber sido considerada la leyenda vasca de los gentiles (jentilak) gigantes que vivieron en alguna época en la tierra vasca y poseían habilidades extraordinarias, fuerza y una alta cultura. Al darse a conocer al gentil, generalmente con estos, tienen que aparecen los magos que posean unos grandes conocimientos secretos. Cuando uno mira con fijación a las fantásticas, en su realismo y vitalidad, pinturas de Altamira, a veces empiezan a pensar que estas obras fueron creadas por la misteriosa especie de los jentilak, llegando en algunos aspectos a la altura de la civilización moderna.

Las leyendas de las personas dan de comer y mucho a las fantasías. Supongamos que hubiera citado junto con estos argumentos la historia del gran diluvio, que sucedió en Euskadi, sería suficiente para el fin de presentar a los descendientes de los vascos en la legendaria Atlántida. Pero entonces surge la pregunta, ¿de dónde vienen, porque no la costa norte de la Península Ibérica, si según Platón, la Atlántida se encontraba en algún lugar en las proximidades de Gibraltar? Pues, al parecer, ha llegado el momento de hacer una nueva contribución a la búsqueda de la Atlántida y ofrecer otra opción parecida para la ubicación de la isla.

Desde mi punto de vista, Platón arbitrariamente "prescribe" una tierra semi-mítica en Gibraltar, y como la situación da credibilidad a la historia de la guerra de la Atlántida con la pre-helénica de cierto reino. Un tema que juega un papel importante para el pensamiento del filósofo. De hecho, la isla podría haber estado un lugar muy diferente...

Vamos a coger, y ver, el mapa. Una mancha oscura, en la superficie azul de la cuenca del Océano Atlántico, se cierne en el Golfo de Vizcaya y que alcanza una profundidad de 5.120 metros. Entre las muchas fantasías ciertas o falsas puedo suponer que en el lugar de ese agujero hubo alguna vez una isla grande (o archipiélago), poblado por aquellos que con la mano ligera de Platón llegaron a ser conocidos como los Atlantes. Allí vivían representantes de una anterior oleada de la colonización europea del continente, la civilización tuvo tiempo de llegar a un nivel suficientemente alto de desarrollo. En ese momento los ancestros de los europeos modernos, justo debajo de los árboles y atormentados por el hambre, se apresuraron a la incautación de los territorios extranjeros.

Es dudoso que los atlantes fueran soldados que practicaran el exterminio y saqueo de sus vecinos, todo lo contrario, habrían recibido aquel lenguaje, más común, del continente. Era un pueblo amante de la paz y trabajador, los ecos de los recuerdos sobre lo que se había convertido en un mito de una edad de oro. Y luego vino el desastre, que mató a un gran número de vidas inocentes. Sin embargo, una pequeña parte de la población logró escapar de esta tierra muerta, huyendo en dos direcciones: una a la costa de la parte continental y otra a una isla al noreste de la Atlántida, cuyo nombre nos suena como la República de Irlanda (Éire).

La Atlántida se hundió en el abismo. Sólo quedaba Éire y Euskal Herria... y en medio del océano profundo y frío era absorbida su patria común...

Vascos e irlandeses. Una no para de pregunta si son descendientes de la misteriosa Atlantis, pues las raíces comunes de estas personas están fuera de toda duda. Se sabe que ambos grupos étnicos eran genéticamente similares, como es bien conocido, y es un hecho de que la población pre-celta de la Isla Esmeralda venía desde los Pirineos. Por cierto, aprovechar esta oportunidad para contar un paralelismo más, muchos investigadores han señalado que la música popular vasca es similar a los motivos irlandeses, y algunas canciones parece que coinciden con la identidad...

Pero volvamos a la creación del nuevo mito, imaginando que la Atlántida desapareció en las profundidades del Golfo de Vizcaya, y los náufragos sobrevivientes se establecieron en Irlanda y la Península Ibérica. ¿Parece un cuento de hadas? Sí, en este caso, y también en todas las hipótesis relacionadas con la búsqueda de la tierra perdida de la Atlántida. Pero cualquiera que esté buscando la Atlántida, ya puede hacer otra marca en sus mapas...

Y con estos pensamientos culmino la leyenda:

La Atlántida sigue... Sus grandes extensiones las habitan muchos pueblos, los pobres restos de los que ahora se encuentran en los márgenes de la Unión Europea. Por poblaciones indígenas: Euskadi, Irlanda, Córcega, Cerdeña, "separatistas delincuentes", que tratan desesperadamente de preservar su identidad nacional y su lengua materna.

Atlántida sigue, pero no se ve perjudicada por un desastre natural, no por la erupción de un volcán, no por el cambio de la corteza terrestre. Atlántida es una metáfora de un trágico cambio, doloroso, de las épocas. Un recordatorio de reemplazo, por los que siempre vienen de otras civilizaciones, lavando con una ola de fuego a los viejos ideales y sueños. Tribus salvajes de bárbaros destruyendo todo a su paso, la construcción de un mundo nuevo y, a continuación, después de haber alcanzado el pico de su desarrollo, mueren bajo el ataque de los nuevos bárbaros.

La Atlántida ahora se llama Europa y, ¿qué nombres se la ira dando con los nuevos propietarios a través de los siglos, qué mitos se escribirán acerca de la civilización actual?...

 

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